Isla Martín García

La Isla Martín García no es solo un pedazo de tierra en el agua; es un viaje en el tiempo envuelto en selva.

Imaginate un lugar donde los ecos de la historia argentina se mezclan con el aleteo de mariposas exóticas. Este destino, tesoro del Río de la Plata, te invita a una escapada que combina el misticismo del pasado con una naturaleza indomable.

Caminar por sus senderos es recorrer capítulos clave de nuestra identidad. Declarada Lugar Histórico Nacional, custodia los restos del antiguo presidio que albergó a presidentes como Yrigoyen, Perón y Frondizi. 

En tu recorrido, te esperan paradas fotográficas obligatorias:

  • El icónico Faro de la Armada.
  • El legendario Cine Teatro “General Urquiza”.
  • El penal naval y el cementerio, testigos silenciosos de otra época.

Si buscás desconexión, la primavera y el verano transforman la isla en un lienzo vivo. Con más de 150 especies de mariposas (incluida la espectacular Bandera Argentina) y una fauna aérea envidiable, es el Edén para los amantes de la fotografía y el avistaje. Sus playas, juncales y lagunas te regalan esa paz que solo el río sabe dar.

Explorala en bicicleta, recorré sus costas en kayak o acampá bajo las estrellas.

No podés irte sin visitar la panadería local. Su pan dulce tradicional es, literalmente, el sabor de la isla.

Tip viajero: perfecto para quienes buscan una narrativa diferente, lejos del cemento y cerca de la mística rioplatense.
 

Paraíso rioplatense


Ubicada en la confluencia del Río Uruguay con el Río de la Plata, es un enclave histórico y reserva natural única. Famosa por haber servido de lazareto durante las epidemias de fin del siglo XIX y por haber albergado como prisioneros a los presidentes Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi. 


Historia de la isla

La Isla Martín García no solo es un punto geográfico; es el lugar donde comenzó la historia europea en el Río de la Plata. En 1516, la expedición de Juan Díaz de Solís la avistó y fundó de manera accidental.

El nombre rinde homenaje a Martín García, el cocinero de la expedición, quien falleció a bordo y fue enterrado en la isla. Por este motivo, se la considera la primera tierra rioplatense donde desembarcaron marinos europeos. Durante siglos, su ubicación estratégica la convirtió en una pieza codiciada por los imperios de España y Portugal para controlar el tránsito fluvial de los ríos Paraná y Uruguay. 

Allí, el almirante Brown libró allí la histórica batalla contra los realistas en 1814 y a principios del XIX fue terreno de las guerras civiles y del bloqueo anglo-francés y entre 1865 y 1870 de diversas acciones durante la Guerra del Paraguay. 

Más adelante, en 1874, se levantaron un lazareto y un crematorio con el fin de frenar las epidemias que golpeaban a la sociedad de aquel entonces. Debido a su relevancia estratégica, la isla funcionó históricamente como centro de reclusión; de hecho, los primeros convictos arribaron en 1765. Bajo un régimen penitenciario severo, los internos trabajaron en las canteras locales, produciendo el material que hoy forma el empedrado de la ciudad. Tras ser designada como Presidio del Río de la Plata, se erigió una estructura rectangular de la cual solo persisten algunos muros perimetrales.

Para 1896, el sitio se transformó en Penal Naval y, décadas después, sirvió de prisión política para figuras de la talla de Hipólito Yrigoyen, Juan Domingo Perón y Arturo Frondizi. Por otro lado, su faro —una torre de piedra y ladrillo con una vivienda de dos plantas y pararrayos— se mantuvo operativo entre 1897 y 1938.

El destino de la Isla Martín García cambió formalmente en 1973 con la firma del tratado binacional con Uruguay. Según el artículo 45 de dicho acuerdo, el territorio fue declarado Reserva Natural, garantizando la conservación de su flora y fauna bajo jurisdicción argentina.

La isla no solo es un refugio ecológico, sino también un tesoro histórico administrado por la Provincia de Buenos Aires. Caminar por sus calles permite descubrir el Cine Teatro General Urquiza, una joya del Art Decó . Su historia es profunda: comenzó como una fortificación militar en el siglo XVIII y terminó convirtiéndose en el lugar de confinamiento de figuras clave de la historia argentina, como los expresidentes Yrigoyen, Perón y Frondizi.


 

Paraíso rioplatense

Paseos y gastronomía


Salidas en Kayak y Mountain Bike, programadas en el Centro de actividades Náuticas (CANE). Paseos, visitas guiadas, avistaje de aves, safari fotográfico, salidas nocturnas, a solicitud del grupo se incluye desayuno/ merienda y/o cena en casa de guía, con previa reserva y todo el año. 

Para disfrutar de la pesca, cuenta con un amplio muelle recientemente inaugurado, iluminado y con seguridad.


Comer en

Comedor Solís 
El Hongo
La vuelta de la Esquina



Celebrar  con

La Marea, encuentro anual de kayakistas, en Semana Santa. Con la asistencia de expertos de todo el país. Durante tres jornadas se desarrollan actividades deportivas y de recreación como clínicas  de kayakismo, seguridad y rescate en pileta de natación, exposición de productos deportivos, espectáculos musicales en vivo, homenajes y proyecciones de audiovisuales.


¿Dónde hospedarte?

Hostal Grumetes
Camping Martin García 


 

Paseos y gastronomía

Qué visitar


En la Isla Martín García se conjugan intensamente la historia y la naturaleza, siendo además de Sitio Histórico, una Reserva Natural de Usos Múltiples.  Son visita obligada:

Antiguo penal naval militar: se instaló en 1765 con el objetivo de recluir a los desertores del Batallón Buenos Aires. Cuando aumentó el número de prisioneros, se los destinó a trabajos de construcción y extracción de piedras para el empedrado de las calles de la Capital. Funcionó como penal hasta el año 1957.


Cementerio: inaugurado en su ubicación actual en 1899, es uno de los puntos más enigmáticos y visitados de la isla. Declarado Bien de Interés Histórico Artístico Nacional, destaca por su atmósfera cargada de historia y por un detalle visual que ha dado lugar a numerosas leyendas: sus cruces inclinadas.


Cine Teatro General Urquiza: una de las joyas arquitectónicas más sorprendentes del lugar. Su presencia rompe con el paisaje natural y las ruinas coloniales. Un viaje a la época dorada de la arquitectura argentina. Su fachada es el elemento más fotografiado debido a su impecable estilo Art Decó, que se caracteriza por las líneas geométricas y la simetría. Fue declarado Monumento Histórico Nacional.


Museo histórico: exhibe objetos personales de importantes figuras históricas del país, documentos, fotografías de la época colonial y armas de guerra.


Plaza Guillermo Brown y Centro Cívico: hace honor al prócer y marino argentino de origen irlandés, considerado el fundador de la Armada Argentina durante la emancipación de la corona española. Liberó la isla en el año 1814 y desde entonces pasó a formar parte del gobierno de la provincia de Buenos Aires.


Baterías 25 de Mayo: emplazamiento defensivos que se construyeron en el año 1868 durante la presidencia de Domingo F. Sarmiento, cuando se desarrollaba la Guerra de la Triple Alianza (1865-1870) donde Brasil, Uruguay y Argentina luchaban contra el Paraguay.


Casa de los Médicos del Lazareto: funcionó hasta 1915 para las victimas de epidemias que debían guardar cuarentena. El director de esta entidad fue Luis Agote (1864-1954), quien en el año 1914 ideó un procedimiento de conservación de la sangre humana sin coagular para su utilización en hemoterapia. El poeta nicaragüense Rubén Darío (1867-1916) se alojó durante su permanencia en los alrededores de esta sede.


Faro: se instaló en el año 1881, durante la primera presidencia de Julio Argentino Roca, para alertar a los navegantes sobre la isla y guiarlos entre los canales de la desembocadura del Río Uruguay al Río de la Plata. No funciona desde el año 1927.


Parque a los Héroes: erigido en honor a los héroes de Argentina y del Uruguay, en él se puede recorrer una extensa arbolada, cañaverales, juncos y arenales blancos. Incluye los monumentos "a los Héroes" y sobre al "Tratado del Río de la Plata", firmado en el año 1974. 

Qué visitar

Biodiversidad pura


La isla se revela como un exuberante macizo verde que, a pesar de su apariencia uniforme desde el río, esconde un mosaico de paisajes fascinantes. Cada sendero ofrece una nueva sorpresa natural.


Selva en galería: Recorrer sus senderos es adentrarse en una selva tropical desplazada hacia el sur, donde árboles frondosos envueltos en lianas albergan orquídeas y helechos, marcando el límite austral de especies majestuosas como el Timbó Colorado y el Higuerón.


Arenales y montes: En un contraste sorprendente, la isla ofrece pequeños "desiertos" de arena con cardones gigantes y lagartos overos, que dan paso a montes de talas y espinillos. En estos rincones habitan ciervos, cuises y una orquesta de aves coloridas.


Lagunas con historia: Las antiguas canteras, que alguna vez pavimentaron Buenos Aires se convirtieron en lagunas, que son el refugio ideal para las nutrias autóctonas y aves como el Benteveo.


Observar el cielo: Habitada por 200 especies de aves (desde garzas reales hasta el pequeño Siete Colores) y 150 variedades de mariposas —incluyendo la emblemática Bandera Argentina—, la isla es un santuario de vida silvestre único en la región.

Biodiversidad pura

La soberanía


Si hay un nombre ligado a la gloria militar de la Isla Martín García, es el de Guillermo Brown. En marzo de 1814, Brown entendió que para ganar la guerra de independencia, debía capturar esta isla, a la que llamaban la "llave" de los ríos Paraná y Uruguay. El entonces teniente coronel lideró una flota de las Provincias Unidas contra la flota española de Jacinto de Romarate.

El 10 de marzo comenzó el combate. El buque insignia de Brown, la fragata Hércules, quedó encallado y bajo el fuego constante de 13 barcos enemigos y las baterías en tierra. A pesar de las bajas y de que su barco estaba casi destruido, Brown no retrocedió y a madrugada del 15 de marzo ejecutó una maniobra magistral. Mientras sus barcos distraían a la flota española con un simulacro de ataque, unos 175 hombres (en su mayoría criollos) desembarcaron en secreto. El ataque terrestre fue tan contundente que los españoles abandonaron la isla y su flota tuvo que huir río arriba.

La victoria permitió el bloqueo definitivo de Montevideo y fue el inicio de la campaña que aniquiló el poder naval español en el Río de la Plata. 

Gracias a esta hazaña, la isla se convirtió luego en una base de operaciones fundamental para futuras guerras de nuestra nación.
 

La soberanía

Sobre la cárcel


La historia de la isla como lugar de confinamiento es vasta y compleja. Desde finales del siglo XVIII hasta bien entrado el siglo XX, fue el destino final para quienes el poder de turno consideraba una amenaza.


Recibió su primer contingente de penados en 1765. Las condiciones eran extremadamente duras. El empedrado de la ciudad de Buenos Aires es, en gran parte, fruto del trabajo forzado de los presos en las canteras locales de la isla.


Entre 1870 y 1890, funcionó como centro de detención para pueblos originarios (mapuches, guaraníes, charrúas y otros). Los prisioneros, incluidos caciques como Juan José Catriel y Pincén, sufrieron destierro, trabajos forzados y un proceso de aculturación donde se les imponían nombres occidentales. Muchos murieron por hambre y enfermedades en lo que fue un capítulo oscuro del Estado argentino.


En 1896 se convirtió en Penal Naval. En el siglo XX, su fama creció por albergar a presidentes derrocados:

  • Hipólito Yrigoyen estuvo preso tras el golpe de 1930 y nuevamente en 1933 junto a Marcelo T. de Alvear.
  • Juan Domingo Perón fue confinado allí en octubre de 1945, días antes de la histórica movilización que marcaría el 17 de octubre.
  • Arturo Frondizi pasó un año y medio privado de su libertad tras su derrocamiento en 1962.

Las paredes exteriores de la antigua cárcel se pueden visitar y permanecen en ruinas.

Sobre la cárcel

Argirópolis, la capital compartida


Domingo Faustino Sarmiento proyectó fundar una ciudad en la isla. A fines del siglo XIX propuso la creación de Argirópolis, como capital de los Estados Confederados del Río de la Plata".

El objetivo era unir los territorios de Argentina, Uruguay y Paraguay en una sola nación, con su centro administrativo en la isla. Para Sarmiento, la ubicación estratégica en la confluencia de los grandes ríos la convertía en el punto de equilibrio perfecto para la unión regional y el desarrollo del comercio.

Argirópolis, la capital compartida

La cancha de pelota paleta


La cancha de pelota paleta fue utilizada por la Armada como espacio de esparcimiento. 


Construida con materiales sólidos para resistir el impacto constante y el paso de las décadas, su estructura es un testimonio de la época de esplendor de la isla. 

La cancha de pelota paleta

Sobre el Comedor Solís


Ubicado en el corazón de la isla, este restaurante no es solo un lugar para comer, es un museo vivo. El comedor fue farmacia con anterioridad. 

Abrió como salón comedor en la década del 90´.

Sobre el Comedor Solís

Cómo llegar


Desde la Estación Fluvial de Tigre, en Lavalle 520. Salidas en lanchas y empresas de catamaranes. Por vía aérea desde cualquier punto del país.

Cómo llegar

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